Mejor no mezclar churras con merinas; en el gas tampoco, era el titular de la tribuna de Verónica Rivière, directora general de GasINDUSTRIAL publicada en Cinco Días. La directiva se muestra tajante al afirmar que, en el tema de cuánto le cuesta el gas a la industria española, se hacen afirmaciones que parten de planteamientos erróneos para concluir en falsedades.

 

El 90% de las industrias españolas que utilizan gas en su producción consumen más de 30GWh/año, por lo que para establecer sus costes –señala- no se pueden utilizar estadísticas de otras magnitudes de consumo como precios de pequeños consumidores o consumidores no industriales . Las industrias manufactureras utilizan el gas para fabricar sus productos  llegando a consumir el 60% del total nacional, un verdadero respaldo para la sostenibilidad del sistema gasista. La factura del gas industrial asciende cada año a más de 4.700 millones de euros.  

Riviére recuerda que estas industrias compiten en mercados exteriores, es decir, son fundamentalmente exportadoras. Compiten con sus productos fabricados en España frente a otros productos similares fabricados en Francia, en Alemania o en Italia, -prioritariamente sus más directos competidores- y que disfrutan de unos costes del gas significativamente inferiores a los que pagan nuestros industriales aquí. Dicho lo cual, no vale comparar nuestros costes con los de Serbia, Bosnia y Macedonia, queda claro que son los alemanes, franceses, italianos o ingleses quienes constituyen nuestra competencia y con ellos se deben comparar nuestros costes.

Estos datos evidencian que los industriales españoles pagan unos precios del gas mucho más caros que sus competidores europeos. Por eso el coste del gas es vital para la supervivencia de nuestras industrias. Desde GasINDUSTRIAL demandamos que, para que la industria española recupere la competitividad perdida respecto a sus competidores de Francia, Italia o Alemania, es preciso que baje el precio del gas natural como producto y que se reduzca el coste de los peajes a abonar por el uso de las infraestructuras. Recuperar la competitividad de las industrias ha unido a once asociaciones de industrias consumidoras de gas para trabajar en las propuestas de circulares que la CMNC que constituirán el nuevo marco normativo del gas.

 

Estas asociaciones lanzaban un comunicado a principios de diciembre alertando ante el rumbo del cambio regulatorio del gas, tras la propuesta de orden remitida por el Ministerio para la Transición Ecológica que establece la retribución de la actividad de almacenamiento subterráneo básico y los peajes y cánones asociados al acceso de terceros a las instalaciones gasistas para 2020, en la que el MITECO prorroga los peajes actuales que estarán vigentes hasta que la CNMC publique los nuevos valores en aplicación de la nueva metodología. Es decir, De momento los peajes no bajan, las sobre-retribuciones se mantienen y el proceso se retrasa.  La gran industria carga contra la reducción del “hachazo” al gas: mantiene los peajes y las sobre-retribuciones en el sector, publicaba El Periódico de la Energía; Más incertidumbre para el gas: adiós a la rebaja de peajes, era el titular de El Mundo, o La industria  muestra su inquietud por la regulación del sector gasista en Invertia y El Confidencial.  

 

El Mundo informaba que de que El azulejo de Castellón caldea hornos en plena indefinición por el gas, destacando que la industria cerámica incrementa producción –según dato de producción industrial de la industria azulejera de la Comunidad Valenciana recogido por el Instituto Valenciano de Estadística (IVE)-   justo cuando es informado de que tendrá que asumir ese repunte en el número de metros cuadrados con una merma notable de su competitividad, pues continuará, al menos de momento, soportando mayores costes energéticos que sus competidores europeos y de terceros países. Esta incertidumbre fue lo que llevó a las once patronales a mostrar su disconformidad con la actuación del Ministerio y alerta de las consecuencias para su competitividad que la medida tendrá a partir de 2020.

 

En La Información leíamos que El tapón regulatorio en gas y electricidad pone en pie de guerra a la gran industria. Tal como afirma el diario, GasINDUSTRIAL subraya que a pocos días de finalizar curso, empresas e industria no saben cuánto se puede incrementar su factura de energía el próximo año. Porque bajar  ya se sabe que no. La CNMC tiene pendiente la aprobación de la metodología para fijar nuevos peajes, mientras el Ministerio de Transición ecológica aún no ha aprobado la parte que le corresponde por sus atribuciones -los cargos-. Para evitar aún más incertidumbre, el Ministerio ha prorrogado los peajes en vigor mientras se aprueba otra norma fundamental de la CNMC-la que afecta a los pagos por distribución- que ha sido reelaborada y que está pendiente de nuevos trámites de información pública. A la espera de que se clarifique la regulación, la industria sufre "peajes del gas que han subido un 63,86% en los últimos diez años" según destaca la directora general de GasINDUSTRIAL, Verónica Rivière.

 

 

También los medios autonómicos se hacían eco de las reclamaciones de GasINDUSTRIAL y las otras diez patronales. En La Nueva España leíamos La mayor parte de la industria, en vilo por la política energética del futuro Gobierno; El Comercio titulaba La industria asturiana afronta el frenazo económico en desventaja con su competencia y Cabreo en el azulejo porque Competencia mantiene los privilegios de las gasistas era el titular escogido por El Periódico Mediterráneo.